Los 6 del Laboratorio · Rioja Alta de precisión
Todo empezó con una botella que todavía no existía
Alfredo Cerrolaza y cinco amigos de toda la vida. Seis personas bastante distintas entre sí, de carácter y de gustos, y muy bien avenidas. Un día, medio en broma, salió la idea de hacer un vino entre los seis.
Lo difícil no fue elaborarlo. Fue ponerse de acuerdo.
Empezaron las pruebas y con ellas las discusiones. Uno le pondría un poco más de esto, otro lo dejaría como está, otro lo quiere más fresco. Ninguno tenía la última palabra, así que fueron probando y discutiendo hasta dar con un punto en el que nadie había impuesto su criterio y los seis se reconocían en la botella.
Por eso no es el vino de Alfredo, ni el de ninguno de los otros cinco. Es el de los seis. Y de ahí el nombre.
Por qué dos vinos y no seis
El seis son ellos, no las botellas.
Los dos vinos
- Los 6 del Laboratorio Joven 2024 — Seis meses en roble americano. Añada de ciclo largo, acidez alta y fruta muy definida. Nariz nítida, boca afilada y un final más largo de lo que promete. 13,5 % vol.
- Los 6 del Laboratorio Crianza 2021 — Doce meses en roble americano, con mayoría de barrica de segundo y tercer uso. Añada 2021, de las grandes de Rioja. La fruta negra manda y la madera queda detrás. 13,5 % vol.
Cómo es
Tempranillo solo, de las parcelas más altas y frescas de Rioja Alta. La fruta por delante y la madera detrás: en el crianza, mayoría de barrica usada, que da fondo y pule el tanino sin taparlo todo, y solo una parte de barrica nueva para el punto de especia.
Salió así porque así lo querían los seis.
Para qué mesa
El Joven con tortilla poco cuajada, pizza, hamburguesa a la brasa o tacos de cochinita. El Crianza con patatas a la riojana, costilla glaseada, arroz de setas o presa ibérica.
Se hacen pocas botellas
De cada uno se embotellan muy pocas, y cuando se acaban hay que esperar a la siguiente añada. Por eso no entran en ninguna de nuestras cajas: no habría suficientes.
