Vino personalizado para bodas
El vino de vuestra boda
Una botella en cada sitio, con vuestra fotografía en la etiqueta. Se abre ese día y se guarda después.
Desde 60 botellas.
Ninguna boda es un pedido estándar
Por eso no hay un formulario de cantidades ni un configurador que lo resuelva. Hay una conversación de media hora en la que entendemos qué celebráis, cuántos sois y qué queréis que quede.
De ahí sale una propuesta escrita para vosotros. No un catálogo.
Dos cosas que conviene que sepáis antes
Veéis una botella terminada antes de producir ninguna
Os la mandamos a casa: la etiqueta impresa, sobre la botella, como va a llegar el día de la boda. Si algo no está bien, se cambia ahí.
Nadie debería encargar trescientas botellas de algo que solo ha visto en una pantalla.
No tienen que ser todas iguales
Podéis mezclar vinos —blanco para el aperitivo, tinto para la comida—, cambiar la fotografía por mesas, o dedicar unas pocas de forma distinta: a los padrinos, a vuestros padres, a quien vino de lejos.
Personalizamos de una en una todos los días. Una imprenta hace una tirada; nosotros, no.
Cuántas variantes y cómo se preparan es parte de lo que hablamos: de eso dependen los plazos.
Qué podéis poner en la etiqueta
- Una fotografía vuestra
- Vuestros nombres y la fecha
- Un mapa dibujado, de la iglesia a la finca
- Una dedicatoria para cada mesa
- Vuestro propio diseño, si lo tenéis
Hablemos treinta minutos
Con vuestra fecha, el número de invitados y una idea de lo que buscáis, salís de esa media hora sabiendo exactamente qué se puede hacer y cuánto cuesta.
Al otro lado está Enrique, cuarta generación de la casa. Si preferís escribir: contádnoslo por aquí o en enrique@dejavubybodegascerrolaza.com.
¿Son menos de 60 botellas? Podéis hacerlas vosotros mismos en la tienda, con la misma etiqueta y el mismo vino.
