Déjà Vu Tinto Nº3
Complejo y elegante
El club de jazz se diluía en el espejo retrovisor.
Sus tacones se mimetizaban con la alfombrilla del coche.
Dos atmósferas para escuchar este vino
La última forma de sofisticación es un instinto físico.
Una simplicidad extrema.
El peso de un cuerpo que decide entregarse a la gravedad.
Si este vino fuera...
Una película
Lost in Translation de Sofia Coppola.
Un momento y un lugar
El segundo whisky en el bar del Park Hyatt Tokyo después de medianoche.
Un objeto
Unos "Connolly Driving Gloves" de piel de ciervo negra.
Un libro
Los hermanos Karamázov, de Fiódor Dostoyevski.
Una canción
Back to black — Amy Winehouse.
Un cuadro
Saturno devorando a su hijo — Francisco de Goya.
CATA GUIADA
No hace falta saber mucho de vino.
Solo mirar, oler, probar y dejar que aparezcan las cosas.
1. MIRA
Instrucción: Pon la copa sobre un fondo blanco, inclínala ligeramente y observa cómo reacciona el vino a la luz.
Observación: Verás un núcleo de color cereza oscuro muy concentrado, con una profundidad visual que recuerda más a una tinta noble que a un líquido ligero. En el borde exterior aparecen destellos violáceos limpios y brillantes que revelan que el vino conserva todavía una notable energía interior. La sensación general es de densidad controlada: un vino serio, pero lleno de movimiento.
Descripción oficial: Color cereza intenso con núcleo picota profundo y reflejos violáceos de gran nitidez.
2. MUEVE
Instrucción: Gira la copa suavemente en círculos y observa cómo se desplaza el vino por el cristal.
Observación: Las lágrimas descenderán de forma pausada, uniforme y perfectamente ordenada. No transmiten pesadez sino volumen. Con 14% vol. y una crianza diseñada para aportar estructura sin rigidez, el movimiento del vino anticipa una boca amplia, con peso y textura, pero sorprendentemente equilibrada.
Descripción oficial: Estructura media-alta con lágrima lenta, definida y de gran regularidad.
3. HUELE
Instrucción: Acerca la copa a tu nariz en reposo; después gírala con energía y vuelve a explorar sus aromas.
Observación: En un primer momento aparecen capas muy definidas de mora silvestre, arándano negro y fruta oscura madura. Al oxigenarse, el vino gana profundidad y precisión: surgen notas de cacao puro, ebanistería fina, pimienta negra y regaliz. La madera no ocupa el centro de la escena; funciona como una estructura invisible que aporta complejidad y cohesión al conjunto.
Descripción oficial: Alta complejidad aromática; fruta negra madura ensamblada con cacao fino, especias nobles y maderas perfectamente integradas.
4. PRUEBA
Instrucción: Da un sorbo generoso y distribuye el vino por toda la boca antes de tragar.
Observación: La entrada es inmediata, amplia y con una presencia física evidente. La fruta aparece con una textura casi tridimensional, ocupando el centro del paladar con precisión. Hay volumen, pero también tensión. El vino avanza con energía, desplegando capas sucesivas de fruta negra, especias y notas tostadas sin perder nunca su equilibrio.
Descripción oficial: Entrada vigorosa, estructurada y con una marcada presencia de fruta negra texturizada.
5. SIENTE
Instrucción: Concéntrate en las sensaciones físicas que permanecen en tus encías, lengua y garganta.
Observación: Notarás una combinación muy particular entre densidad y frescura. Los taninos aparecen completamente domados, con una textura fina y ligeramente calcárea que aporta profundidad sin generar sequedad agresiva. La acidez actúa como una línea vertical que sostiene el vino y evita cualquier sensación de pesadez. Todo parece estar perfectamente calibrado.
Descripción oficial: Taninos pulidos y de tacto calcáreo, acidez vertical bien integrada y estructura equilibrada.
6. QUÉDATE
Instrucción: Traga el vino y analiza cuánto tiempo permanece su recuerdo aromático en tu boca.
Observación: El vino no desaparece; evoluciona lentamente. Primero reaparece la fruta negra, después llegan las especias y finalmente emerge un recuerdo elegante de cacao, sotobosque y maderas nobles. La persistencia es larga y precisa, dejando una sensación de profundidad serena y perfectamente construida.
Descripción oficial: Postgusto prolongado, persistencia alta y recuerdos finales de cacao fino, especias y sotobosque.
Cosas que le sientan bien...
1. Pichón asado con cerezas al Oporto y jugo de cacao
La intensidad del pichón encuentra un aliado perfecto en la estructura del vino, mientras que las cerezas amplifican su perfil de fruta negra madura. El jugo de cacao conecta directamente con las notas más profundas de la crianza, creando un conjunto elegante, oscuro y extraordinariamente largo.
2. Agnolotti de pato y mantequilla tostada
La textura sedosa del pato y la untuosidad de la mantequilla potencian el volumen natural del vino sin ocultar su tensión. La combinación hace que la fruta aparezca más amplia y que las notas especiadas de la crianza se vuelvan especialmente expresivas.
3. Presa ibérica madurada con berenjena a la brasa
La grasa noble de la presa se integra con los taninos pulidos del vino, generando una sensación de equilibrio casi perfecta. La berenjena aporta un matiz ahumado y tostado que refuerza los recuerdos de cacao, ebanistería y especias finas.
4. Arroz meloso de perdiz roja estofada y trompetas de la muerte
La profundidad de la perdiz y el carácter terroso de las setas dialogan con la dimensión más tridimensional del vino. El resultado es un maridaje donde la estructura gana complejidad y la persistencia parece prolongarse varios segundos más.
5. Mollejas de cordero glaseadas con jugo de setas
La textura cremosa y ligeramente crujiente de las mollejas encuentra un contrapunto perfecto en la tensión del vino. Las setas intensifican sus notas balsámicas y especiadas, mientras que la fruta negra aporta frescura y equilibrio al conjunto.
6. Remolacha asada en costra de sal y cacao
Uno de los maridajes más inesperados y precisos. La dulzura terrosa de la remolacha potencia la sensación de fruta oscura, mientras que el cacao establece un puente directo con los matices más sofisticados de la crianza.
7. Txuleta de vaca frisona con 30 días de maduración y chalotas confitadas lentamente
La intensidad de la carne encuentra la estructura necesaria para ser acompañada sin imponerse al vino. Las chalotas aportan una dulzura lenta y elegante que suaviza el conjunto y permite que aparezcan las capas más complejas de fruta, especias y madera fina.
8. Pularda rellena de perretxicos y foie
La delicadeza de la pularda permite apreciar la precisión del vino, mientras que el foie aporta la untuosidad necesaria para desplegar todo su volumen. Los perretxicos añaden profundidad aromática y convierten el maridaje en una experiencia sofisticada, compleja y perfectamente equilibrada.
Frecuencias para un buen descorche...
La librería donde siempre acabas entrando
Ibas a otra cosa, pero terminas entrando en el sitio de siempre. No vas a mirar novedades ni a perder el tiempo; vas directo a la estantería del fondo porque sabes que el tipo que compra los libros ahí piensa igual que tú. Terminas llevándote algo que no buscabas, pero que sabes que te vas a leer esta misma noche.
El restaurante pequeño que nunca sale en las guías
Mesas estrechas, jaleo de platos y un menú corto que te sabes de memoria. Sin luces modernas para hacer fotos ni camareros dándote un discurso sobre el plato. Solo comida brutal y esa sensación de estar cenando en el salón de tu casa con la gente que de verdad te apetece tener cerca.
La chaqueta olvidada en el asiento trasero después del club de jazz
Cerrar la puerta del coche y quedarte un segundo en silencio mientras la ciudad se apaga fuera. En el asiento de atrás dejas los guantes, la chaqueta y el rastro de una noche que ya ha terminado, pero que todavía te tiene el pulso acelerado. Meter primera y arrancar despaci
El disco entero, sin saltar canciones
Soltar el teléfono en la otra punta de la casa, tumbarte y dejar que el álbum suene tal y como se grabó. Sin pasar canciones, sin saltarte los interludios y sin buscar el estribillo fácil. Solo doce temas seguidos que te obligan a quedarte quieto en el sitio
Ponerte al día con alguien a quien has querido mucho
Quedar después de mil años y saltaros los rodeos en los primeros diez segundos. Hablar de lo jodido y de lo bueno de golpe, sin filtros, sabiendo que no tienes que explicar de dónde vienes porque esa persona ya se sabe de memoria tu historia. Mirar el reloj y ver que os ha vuelto a dar las tantas sin daros ni cuenta.
Si te ha gustado este vino...
Déjà Vu Nº3 - Complejo y elegante
Han pasado años.
Parece que fue ayer.
Brindemos por eso.
La librería donde siempre acabas entrando
El restaurante pequeño que nunca sale en las guías
La chaqueta olvidada en el asiento trasero después del club de jazz
El disco entero, sin saltar canciones
Ponerte al día con alguien a quien has querido mucho
